Me cuesta cada vez más escribir, debido sobre todo a que mi estado de ánimo me condiciona: es muy difícil no navegar por redes y ver el mundo que se nos está quedando, los precios de la vida, la guerra ahí fuera y cualquier otra calamidad que se os venga a la mente.
En mi caso, mi cerebro llega tan agotado del trabajo que no pide más batalla, en parte porque dedicar esfuerzos al canal implica que mi gasolina mental no llega donde llegaba antes. También habrá algo estacional seguro, es ver un cielo gris y venirse los ánimos abajo. Ser resilientes, en estos tiempos, es cada vez más complicado.
Gran parte de mis bajos ánimos es por ver qué escena rolera se nos está quedando, tanto nacional como internacional. Es muy difícil no leer la carta que Kokuro Enzo dedica a Shadowlands y pensar que las editoriales han entrado en una dinámica de mecenazgos que obliga, por partes, al cliente a pagar un sobrecoste por un producto que le llegará más tarde que temprano, y a la editorial a tapar un agujero de mecenazgos con el siguiente. Cualquier editorial debe rendir cuentas ante sus clientes, y la única manera de parar esto es con la cartera, habida cuenta de que no tenemos un Rascal hispano que se dedique a hacer las preguntas que en nuestra cabeza damos por respondidas, como si la gente está cobrando como toca y cuando toca (algo que se acusó y se dio carpetazo), si realmente esto no afecta al día a día de la editorial o si realmente hay una comunidad detrás sosteniendo esto y prefiriendo cerrar los ojos por el sentimiento de apego. Shadowlands no va a lanzar un comunicado explicándose, ni lo necesita para seguir adelante en esta carrera. Los únicos que podemos cambiar este escenario somos los consumidores.
Es muy difícil no leer Dungeons & Dragons has disappeared de Rascal y darse cuenta de que la franquicia estrella ha cambiado de signo. Que la mercantilización de la principal puerta de entrada de muchos ahora es un sujeto que solo aplica a la frase cuando se habla de mercantilización, beneficios, expansión de la marca. Antes teníamos módulos imperfectos que intentaban cosas como traer a artistas poco representados o seguir la estela de la película para traer aventuras de robo. Ahora la certeza de que en algún momento nos colarán IA o peor.
La teta está seca. Es muy difícil aventurar un escenario optimista, que en muchas cabezas es volver a unos lanzamientos regulares, a ver aquí las licencias que han cambiado la historia de los juegos de rol, darse cuenta de que la conversación iba hacia unas licencias que veíamos en nuestras manos, que leíamos Apocalypse World, Numenera, Savage Worlds y había una corriente. Ahora la incerteza de no saber qué va a salir o peor, enterarse de que una licencia que te interesaba sale en un modelo de mecenazgo de 100€ el pack, hace que mire hacia mi backlog y piense que la segunda mano y el fondo de armario serán mi estándar en una temporada.
Ahora, ¿soy el único que tiene esa sensación? ¿O es que la crisis de los 40 me ha pegado fuertísimo? ¿Me estoy desenamorando de este hobby? ¿Alguien tiene una plaza en una campaña de La llamada de Cthulhu que sirva para reengancharme?
En mi estado de ánimo también me ha afectado enterarme de que la gente que conocías de redes no estará. No conocí a Seppu, coincidimos en unas jornadas y hablamos un poco, pero parecía una buena persona y sé que llenó el corazón de mucha gente cercana a mi de una forma u otra.
¿Y cómo salimos de esa sensación?
Valorando las pequeñas cosas de este hobby. La partida de tu grupo. Las jornadas donde juegas con amigos. Las ideas que te vienen media hora antes de dirigir y sabes que son muy buenas. El comprometerse con tu idea de personaje hasta el final. Comerse un lacasito azul y que tu personaje muera durante la creación de la ficha. Reírse mucho. Animar a alguien a volver a jugar. Volver a hobbys perdidos.
Buscar lo positivo como acto último de resiliencia. Buscarlo sin olvidar que ahí fuera hay quien hace política queriendo quitarnos derechos, quien hace mercado jugando con nuestros bolsillos. Robándole a Carmen Pacheco esta frase de su última Flecha, aspirar a vivir en paz sin hacer daño a nadie debería ser la prioridad de cualquiera.

Esta newsletter no llevará enlaces ni contenido extra. Este es un ejercicio de escribir sobre mis pensamientos, romper el bloqueo y tratar de buscar lo positivo en estos tiempos tan complicados.
Buscad lo positivo. Tratad bien a la gente, especialmente a vuestros cercanos. Seguid jugando. Sed resilientes.
La imagen de cabecera es ‘Tis a Critical Hit! de Enerjax
!['Tis a Critical Hit! [Original Character] - 2026](https://piedrapapeld20.com/wp-content/uploads/2026/03/bafkreibjl7rz5w64wep35sjnnhawgqvsoqewwmbq5jetret73xy3c3d6ya.webp)
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